0 views
Lo que más le agrada al marido de esta encinta nipona de que su mujer esté preñada es que puede correrse dentro de ella todas y cada una de las veces que desee sin sentir ningún género de temor. Ya está preñada, con lo que la cosa no se puede poner peor. A la zorra le agrada sentir la polla de su hombre entrando y saliendo y sencillamente se tumba en cama a fin de que se le clave bien en el coño hasta el fondo. La mujer goza como una genuina zorra pasiva a la que le chifla sentirse empleada como un juguete erótico hasta sentir la leche dentro de ella.