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Desde el momento en que han tenido hijos este matrimonio negro ha de buscar cualquier ocasión para joder sea donde sea. Lo que acostumbran a hacer es encerrarse en el baño con el pestillo echado para ponerse a darle al sexo de una manera brutal. A la mujer le agrada que su marido le coma el coño y ella a cambio le hace una felación con garganta profunda. Para joder la pone contra la pared y la penetra sujetando ese enorme trasero que tiene, que es justo donde suelta toda la descarga de corrida cuando el marido ya no puede más de tanto darle en el chocho.