Iba caminando por la calle con la concha aguada, la perra no sabía con quién contactarse para joder, con lo que el primer negro que vio lo invito a su alcoba a fin de que el tipo le diese una buena relamida a su almeja. La cerda estaba feliz con lo que hacía, jamás había tenido relaciones íntimas con un ignoto y eso lo hacía más excitante incluso. EL negro sabía lo que hacía, echo a la madura en cama, le abrió las piernas a la puta y comenzó a pasar su lengua por toda la almeja de la puta. Entonces, cuando observo que la cerda estaba empapadisima, el tío saco su tremenda polla y se la clavo a la tetuda, rellenándola de semen ¡Wow! Esta mujerzuela estaba necesitada de unos buenos chorros de semen.
0 views
Related videos







